Acuífero Colima

 ¿Sabía usted que el agua potable que consume viene en gran parte del interior de la tierra?

Así es, de reservas naturales de agua dulce que se encuentran en los denominados mantos acuíferos: capas subterráneas de roca que tienen poros llenos de agua y cuando se perfora un pozo, permiten que el líquido fluya y llegue hasta nuestras manos.

Los pozos constituyen los principales medios utilizados por el ser humano para la extracción de agua, que suele ser usada para consumo y actividades productivas como industria, agricultura y turismo.

¿Sabía usted que el agua potable que consume el 65% de la población del Gran Área Metropolitana (GAM) proviene de dos mantos acuíferos ubicados bajo el macizo del volcán Barva y gran parte del valle central?

Así es, estos son los acuíferos Barva y Colima, que brindan el agua potable que consumimos cerca de 1 900 000: un millón novecientos mil habitantes

Acuífero Barva.

Es el más superficial de los dos (20-60 m de profundidad). Abastece de agua potable a zonas de Heredia, San José y Alajuela. Sus pozos pueden producir hasta 20 l/s de agua químicamente potable.

Acuífero Colima.

Es el de mayor capacidad y el más profundo. Ubicado bajo el acuífero de Barva, tiene profundidades de hasta 200m y produce entre 5000 y 7000 litros por segundo.

¿Sabía usted que el agua es un recurso agotable?

Así es, el volumen de agua que existe en el mundo, en sus diferentes estados (vapor, hielo, líquido) no aumenta. El agua no se puede crear o producir, por eso es tan importante cuidarla.

El agua que cae al suelo en forma de lluvia o neblina puede tener distintos destinos. Una parte se desliza por la superficie formando arroyos y ríos, este proceso se llama escorrentía. Otra se evapora desde el suelo o con la transpiración de los organismos, es el proceso de evapotranspiración. Por último, una parte se infiltra en el terreno y pasa a ser agua subterránea, esta es la recarga acuífera.

La densa vegetación del norte de las montañas de Heredia recibe la lluvia y la humedad que entra por el paso de la Palma y la va desprendiendo poco a poco sobre el follaje. Cuando el agua llega al suelo “chorreada” por la vegetación penetra más fácilmente el suelo gracias también a las raíces.

Este es el proceso de recarga que alimenta los acuíferos Barva y Colima. Si el proceso de recarga no se diera estos acuíferos, tan importantes para la población, perderían su capacidad de abastecimiento.

Las zonas de recarga acuífera más importantes para el GAM son: el norte de Heredia, Moravia, Vázquez de Coronado e inclusive el Parque Nacional Braulio Carrillo. Estas son muy vulnerables, pues la tala de árboles, la impermeabilización de los suelos debido a la construcción, la utilización del suelo para ganadería o la industria afectan seriamente la recarga.

¿Sabía usted que los mantos acuíferos son muy frágiles?

Así es, sobre todo cuando se encuentran cubiertos por capas muy delgadas de suelo o, peor aún, cuando están expuestos a la superficie. Este es el caso de los acuíferos Barva y Colima, que están muy propensos a contaminarse por:

  •              Arrojar basura al suelo y a los ríos.
  •              Los tanques sépticos.
  •              Alcantarillados sin tratamiento de aguas.
  •              Descargas de aguas de zonas urbanas.
  •              Derivados de la agricultura.
  •              Desprotección de los pozos.
  •              Deforestación e incendios.
  •              Uso agropecuario inadecuado.
  •              Crecimiento urbano, turístico, comercial, industrial y agropecuario en las zonas de recarga
  • Sobre-explotación de los acuíferos.

Por su enorme valor e importancia parte de la zona donde se encuentran los mantos Barva y Colima y sus zonas de recarga, fueron protegidas desde el siglo antepasado por el decreto Nº LXV del 30 de julio de 1888.

Hoy en día estas zonas presentan enormes índices de vulnerabilidad, tal y como ha señalado la instancia técnica del Estado, el Servicio Nacional de Aguas Subterráneas, Riego y Avenamiento (SENARA) que en su Acuerdo de Junta Directiva N. 3416 indica que:

La extracción por medio de pozos legales e ilegales es de 9.870 litros por segundo mientras que la recarga potencial es de 9.720.

La cantidad de pozos ha aumentado (superan los 5198) debido a un cambio en el uso del suelo que transforma las áreas de recarga en áreas construidas, habitacionales, comerciales e industriales.

Los acuíferos están sujetos a riesgos como: sobreexplotación, contaminación, o  impermeabilización de áreas de recarga.

Las zonas con mayor recarga potencial están en: Alajuela, Heredia y San José, en cantones como: Alajuela, Barva, San Isidro, San Rafael, Santa Bárbara, Santo Domingo, Goicoechea, Montes de Oca, Moravia y Vásquez de Coronado.

En este y otros documentos SENARA recomienda:

 “A las Municipalidades de Santa Bárbara, San Rafael, Barva, central de Heredia, Flores, Santo Domingo, San Isidro, Belén, San Pablo, Alajuela, central de San José, Goicoechea, Moravia, Vásquez de Coronado, Tibás, La Unión, Montes de Oca y Santa Ana, que incluyan (…) la zonificación y políticas adecuadas para uso del suelo, acordes con la protección de los recursos hídricos, considerando los criterios de vulnerabilidad”

 “El MINAE debe destinar los ingresos que se generen por concepto del canon de aprovechamiento por el consumo de las aguas subterráneas en el Valle Central en la implementación de medidas para la protección y conservación de los acuíferos.”

 “El Estado Costarricense debe declarar el Acuífero Inferior (Colima) como una reserva estratégica del país para el consumo humano”

Actualmente, el crecimiento urbano, industrial, agrícola y turístico amenaza una de las zonas más importantes para el abastecimiento de agua del Valle Central de nuestro país.

El SENARA ya sonó la alarma de que para el 2015 la situación podría ser crítica. Ante esta situación las comunidades del norte de Heredia se han organizado para la defensa y protección del los mantos y del recuro.

Se ha conformado el MOVIMIENTO REGIONAL POR LA DEFENSA DE LAS MONTAÑAS DEL NORTE DE HEREDIA, DE SU ECOSISTEMA, EN ESPECIAL SU RECURSO HÍDRICO.

Este movimiento, integrado por una gran cantidad de organizaciones, ha denunciado actividades que perjudican de la zona de recarga, como la construcción de una carretera de acceso al Volcán Barva (reduciendo la protección del acuífero), la instalación de postes de alumbrado y cableado, construcción de cabañas privadas y la tala de un área de 2Ha, todo dentro del área protegida por el decreto Nº LXV del 30 de julio de 1888.

Lo más alarmante es que muchas de estas actividades no tienen los estudios de impacto ambiental requeridos por la ley, ni con los planes de mitigación para reducir o evitar una posible afectación de los mantos

Estas denuncias han sido recogidas en varios recursos de amparo, apoyadas en pruebas y documentos. A la fecha la Sala IV aún no se ha pronunciado y mientras tanto las obras continúan, irrespetando la orden restrictiva dictada por la Sala Constitucional en contra de las obras.

Debemos estar vigilantes y atentos frente a las amenazas a nuestro recurso más preciado

El Agua es Vida: Protejámosla!!